

El Segundo Congreso formuló recomendaciones relativas a servicios especiales de policía para la prevención de la delincuencia de menores, dando especial importancia al desarrollo de la mayor cooperación posible entre la policía, los diversos organismos nacionales especializados y el público en general en lo que respecta a las medidas para prevenir la delincuencia de menores.
Para estrechar los vínculos entre las regiones en desarrollo y el programa de las Naciones Unidas en materia de prevención del delito y justicia penal, el Segundo Congreso puso en marcha la creación de institutos regionales para la prevención del delito.